lunes, 12 de julio de 2010

El meu cor destrossat

"El meu cor destrossat"
Desperté aquella mañana con la firme aunque absurda convicción de que yo era un ser valiente.
Arranqué el precinto, saqué los embalajes y me encandilé con su suavidad, su calidez y su rítmico tic-tac.
Pronto me di cuenta de que  aquello no era suficiente, el origen de tan desconcertantes sentimientos debía ser explorado.
Así que lo abrí, desmonté sus engranajes y, justo cuando me disponía a conocer su mecánica y su funcionamiento, voló por los aires.
Herida y asustada, esta vez me hice la valiente y musité con calma un "No pasa nada" mientras recogía del suelo las piezas desperdigadas.
¡Ay, copón! ¿Por qué no encaja nada? Como siempre que se trata de montar algo que  uno mismo ha desmontado con anterioridad, encontré que me faltaban piezas y que otras me sobraban. "Si no sabes pa' qué te metes" tronaba en mi cabeza la voz de mi padre. En fin, por lo menos sigue haciendo tic-tac...
Miriam Rodríguez

2 comentarios:

  1. Sana sanita, culito de rana, sino se cura hoy, se curará mañana

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  2. En las instrucciones pone que con tiempo, las piezas encajan mejor :)

    ¡Pobre ranita! XD

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